Amistad viene de la raíz latina amar, es decir, que se quiere a alguien por ser quién es y no por lo que hace o lo que tiene, bonita explicación para la relación con un amigo o amiga.
El mundo está cada vez más lleno de cosas y vacío de sustancia. La era de la información quedó atrás, entramos de lleno en la digitalización pura y dura. La digitalización permitió a cualquier tipo de información, fluir en todas direcciones a gran velocidad. La digitalización y la pandemia, que obligó al mundo a digitalizarse aceleradamente, nos desmaterializó, quitó las sustancias y lo transformó en datos, la sorpresa se hizo requisito, la necesidad de muchos frente a tanto dato. En permanente búsqueda de información, gratificación y sorpresa, dejamos de ver, nos volvimos ciegos ante esas cosas no evidentes y discretas. En el tiempo de las No cosas, algunas cosas, que no estimulan ni sorprenden, que eran primordiales, menudas y comunes, que nos anclaban a ser “ser humano”, dejaron de serlo de facto y comenzaron a adecuarse a la digitalización.
La digitalización, permitió ordenar nuestras actividades, con abundantes ofertas de programas y aplicaciones para celular que nos permiten organizar nuestras agendas y adecuarnos a un mundo cada vez más acelerado y en aceleración progresiva. Estamos viviendo la vida en un sistema de trabajo, producción, conexión digital en casa y en el transporte, dormir, y vuelta al trabajo.
Suena ilógico, la digitalización nos permitió ordenarnos y acceder a un modo de vida aparente, nunca antes visto y, a la vez, nos quitó el tiempo. No quiero abordar por el momento, el tema de la familia y los niños en esta época de las No cosas, pero sí el de la amistad.
Te pongo un ejemplo, basado en la realidad: recibes un WhatsApp de un amigo o amiga, preguntando si te pueden llamar, respondes que sí (en el mejor de los casos), te proponen reunirte a un día y hora a charlar, revisas la agenda y aceptas, son tus amigos de toda la vida, del colegio, de la universidad, del barrio, da igual. Si es que no cancelas o cancelan de último minuto, porque el cansancio de algunos y algunas es una realidad, cuentas con dos a tres horas para el magno evento, desplazarte, ponerte al día y regresar a casa, si es que no tienes programada otra actividad, porque hoy te relacionas digitalmente con muchas más personas que antes y las posibles actividades se han vuelto infinitas.
Entonces, qué se puede hacer en tan poco tiempo…ponerse al día, hacemos un fast check de los acontecido en el mes, si es que los viste el mes pasado, cosa que ya no es tan común. O sea, compartimos algo así como una actualización del programa “mi vida” que incluye el reporte de avances, novedades y noticiones, que, al igual que las actualizaciones de sotwares, son parches, o dicho de manera más actual, son como los high ligth reels o diapositivas para actualizar tus datos. Es más, como toda actualización de datos digitales, se generan algunos problemas, hay veces que te confundes u olvidas en qué iba esta actualización y cuáles son los cambios relevantes de la versión.
La dinámica del sistema nos hace creer que estar presentes, es mandar un mensaje rápido cuando tenemos por fin cinco minutos libres. Ya no vivimos la vida con nuestros amigos, casi no hay ocio en la amistad, solo hacemos un fast check de los cambios, no transitamos con ellos y ellas, es la amistad en modo resumen.
Ya no compartimos la vida mientras sucede, la explicamos resumidamente, después de que ocurre, amistades que sobreviven a través de la recolección de anécdotas. Obviamente se hace difícil transitar por lo cotidiano en la época de las No cosas. Compartir la vida, parece hoy un “espacio” material imposible de alcanzar. Pero si no se crea ese espacio de cotidianeidad ¿cómo se construye la comunidad? Los espacios de contemplación que proveía la amistad y que muchas veces nos llevaba a la reflexión, son cada vez más escasos, contemplamos y reflexionamos desde la individualidad, no desde lo colectivo, en una soledad silenciosa que no se hace cargo de la diferencia entre entender y acompañar, con las implicancias derivadas en empatía, compasión y perdón, que la amistad conlleva.
La vida también es lo que pasa entre los “datos considerados importantes de actualizar”.
Sergio Durán Yáñez, noviembre de 2025.
VERSIÓN LINKEDIN
La amistad en el tiempo de las “No cosas”.
Amistad viene de la raíz latina amar.
El mundo está cada vez más lleno de cosas sin substancia. La era de la información quedó atrás, entramos de lleno en la digitalización pura y dura. La digitalización y la pandemia, que obligó al mundo a digitalizarse aceleradamente, lo desmaterializó, quitó la sustancia y lo transformó en datos.
En permanente búsqueda de información, gratificación y sorpresa, dejamos de ver, ciegos ante las cosas no evidentes y discretas. En el tiempo de las «No Cosas», algunas cosas, que no estimulan ni sorprenden, que eran primordiales, menudas y comunes, que nos anclaban a ser “ser humano”, dejaron de serlo de facto.
La digitalización, permitió ordenar nuestras actividades, con programas y aplicaciones para celular que nos permiten organizar nuestras agendas y adecuarnos a un mundo cada vez más acelerado y acelerando.
Suena ilógico, pero la digitalización nos quitó el tiempo.
Recibes un WhatsApp, preguntando si te pueden llamar, respondes que sí (en el mejor de los casos), te proponen reunirse un día y hora a charlar, revisas la agenda y aceptas. Son tus amigos de toda la vida. Si es que no cancelas o cancelan, cuentas con dos a tres horas para el magno evento, desplazarte, ponerte al día y regresar a casa o ir a otra actividad.
Entonces, qué se puede hacer en tan poco tiempo…ponerse al día. Hacer un fast check de los acontecido en el mes, si es que los viste hace poco, cosa que ya no es tan común. Compartimos la actualización del programa “mi vida” que incluye el reporte de avances, novedades y noticiones, que, al igual que las actualizaciones de sotwares, son parches, como high ligth reels o diapositivas para actualizar tus datos. Como toda actualización digital, se generan algunos problemas, te confundes u olvidas en qué iba esta actualización y cuáles son los cambios relevantes de la versión.
Ya no vivimos la vida con nuestros amigos, casi no hay ocio, solo un fast check de los cambios, no transitamos con ellos y ellas, es la amistad en modo resumen. ¿Alcanza esto para amar?
No compartimos la vida mientras sucede, la explicamos resumidamente, son amistades que sobreviven a través de anécdotas. Se hace difícil transitar lo cotidiano en la época de las No cosas. Compartir la vida, parece hoy un “espacio” material imposible de alcanzar. Pero si no se crea ese espacio de cotidianeidad ¿Cómo se construye la comunidad?
Los espacios de contemplación que proveía la amistad y que muchas veces nos llevaba a la reflexión, son cada vez más escasos. Contemplamos y reflexionamos desde la individualidad, no desde lo colectivo, en una soledad silenciosa que no se hace cargo de la diferencia entre entender y acompañar, con las implicancias derivadas en empatía, compasión y perdón, que la amistad conlleva.
Atención, que la vida también es lo que pasa entre los “datos considerados importantes de actualizar”.